Un informe de CEPA, basado en datos del Banco Central, revela que Argentina registró un superávit comercial de USD 3.317 millones en septiembre, pero casi la mitad de ese monto fue equivalente a los pagos de intereses, turismo y utilidades. El escenario plantea desafíos para las economías regionales del Noroeste, donde la minería y la agroindustria buscan ampliar su participación en los mercados internacionales.
El Noroeste argentino atraviesa una etapa de desarrollo de proyectos productivos que requieren inversiones, financiamiento y acceso a mercados internacionales. La minería, la agroindustria y las actividades exportadoras representan oportunidades para generar divisas y fortalecer las economías provinciales.
Sin embargo, los últimos datos del mercado cambiario argentino muestran un escenario complejo para sostener ese crecimiento.
Según el informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), elaborado a partir de estadísticas del Banco Central, durante septiembre de 2026 el país registró un superávit comercial cambiario de USD 3.317 millones, impulsado principalmente por los sectores agroexportador y petrolero.
De ese resultado, un monto equivalente al 48% fue absorbido por pagos netos de intereses, gastos asociados al turismo y transferencias de utilidades y dividendos.
Aunque se trata de indicadores nacionales, su evolución resulta relevante para las empresas del NOA que necesitan importar equipamiento, acceder a financiamiento o desarrollar nuevos proyectos de exportación.
Minería y agroindustria: el potencial exportador del NOA
Catamarca, Salta y Jujuy concentran importantes proyectos mineros vinculados con el litio, el cobre, el oro y la plata, mientras que Tucumán y otras provincias del Noroeste cuentan con actividades agroindustriales orientadas a distintos mercados.
En Catamarca, las inversiones en proyectos como Fénix, Sal de Vida y otros desarrollos de litio reflejan el interés de grandes compañías internacionales por ampliar la producción destinada a la exportación.
Salta y Jujuy también forman parte del mapa de inversiones mineras, mientras que las cadenas productivas vinculadas con el limón, el azúcar y otras economías regionales representan actividades relevantes para el comercio exterior.
Este entramado productivo tiene potencial para incrementar la generación de divisas, aunque su desarrollo depende de condiciones que permitan sostener inversiones a largo plazo.
¿Qué está pasando con los dólares que genera Argentina?
El informe de CEPA señala que, durante septiembre, el país registró importantes egresos de divisas por diferentes conceptos.
Entre los principales se encontraron:
- Turismo, pasajes y consumos con tarjetas: USD 874 millones.
- Pago de intereses: USD 517 millones.
- Utilidades y dividendos: USD 205 millones.
En conjunto, estas operaciones representaron USD 1.596 millones.
Además, la formación de activos externos del sector privado no financiero registró una demanda neta de USD 2.538 millones durante el mismo mes.
Estos movimientos evidencian que la disponibilidad de dólares no depende únicamente de las exportaciones, sino también de los pagos al exterior y de las decisiones financieras de los distintos sectores económicos.
El desafío de financiar nuevas inversiones en el Noroeste
Para las empresas del NOA, el comportamiento del mercado cambiario tiene especial importancia.
Los proyectos mineros requieren importar maquinaria, tecnología y equipamiento especializado. Lo mismo sucede con empresas agroindustriales que necesitan modernizar sus instalaciones y mejorar sus procesos productivos.
A su vez, las PyMEs proveedoras de estas actividades necesitan financiamiento para ampliar su capacidad, adquirir herramientas y cumplir con las exigencias de sus clientes.
En este contexto, la disponibilidad de divisas, las condiciones de acceso al crédito y la estabilidad de las reglas económicas constituyen factores relevantes para las decisiones empresariales.
Un escenario de dificultades cambiarias puede representar mayores desafíos para planificar inversiones, especialmente aquellas que demandan varios años de ejecución.
Las exportaciones no garantizan por sí solas la acumulación de reservas
Durante los primeros nueve meses de 2026, la balanza de bienes acumuló un superávit de USD 26.567 millones.
Sin embargo, el resultado positivo de la cuenta corriente cambiaria fue de USD 5.858 millones, equivalente a aproximadamente el 22% del saldo comercial.
La diferencia se explica por los movimientos correspondientes a servicios, intereses, utilidades y otros componentes de la cuenta corriente.
En septiembre, además, el Banco Central registró una disminución de reservas internacionales de USD 2.167 millones, en un contexto de déficit de la cuenta financiera cambiaria.
Estos datos muestran que el ingreso de dólares por exportaciones constituye una parte importante del funcionamiento de la economía, pero no determina por sí solo la evolución de las reservas.
¿Qué oportunidades tienen las empresas regionales?
Para las economías del Noroeste, el desafío será aprovechar las inversiones productivas para fortalecer las exportaciones y ampliar la participación de empresas locales en las cadenas de valor.
El crecimiento de la minería puede generar oportunidades para proveedores de transporte, ingeniería, mantenimiento, logística y servicios industriales.
En la agroindustria, mejorar la infraestructura, incorporar tecnología y ampliar mercados también puede contribuir al desarrollo exportador.
Sin embargo, para que estas oportunidades se conviertan en negocios concretos será necesario contar con financiamiento, competitividad y condiciones que permitan sostener las operaciones.
Más producción y más empresas exportadoras
El informe de CEPA muestra que Argentina continúa generando un saldo positivo en su comercio de bienes, pero enfrenta demandas de divisas que reducen el resultado de su cuenta corriente cambiaria.
Para el NOA, donde se desarrollan importantes inversiones mineras y actividades agroindustriales con potencial exportador, este escenario refuerza la importancia de ampliar la base productiva y fortalecer la competitividad empresarial.
El desafío para la región no será solamente generar más dólares a través de las exportaciones, sino lograr que las inversiones se traduzcan en nuevas empresas proveedoras, empleo y mayor capacidad productiva.
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