La minera puso oficialmente en marcha la expansión de Fénix 1B y la nueva operación Sal de Vida. Ambos proyectos ya comenzaron a producir y, cuando alcancen su plena capacidad, aportarán 25.000 toneladas anuales adicionales de carbonato de litio equivalente. La inversión también abre oportunidades para empresas proveedoras de la región.
Catamarca sumó un nuevo hito a su desarrollo minero con la inauguración oficial de dos proyectos de Rio Tinto que representan una inversión conjunta de aproximadamente USD 1.400 millones.
Se trata de la expansión de Fénix 1B y la nueva operación Sal de Vida, ubicadas en la Puna catamarqueña, que permitirán ampliar la capacidad productiva de litio y consolidar la presencia de la compañía en Argentina.
Ambas instalaciones alcanzaron su primera producción durante el segundo trimestre de 2026, antes de lo previsto, y actualmente atraviesan una etapa de incremento gradual de sus niveles operativos.
Cuando funcionen a plena capacidad, los dos desarrollos sumarán 25.000 toneladas anuales de carbonato de litio equivalente (LCE) a la capacidad instalada de la empresa.
Dos proyectos que amplían la capacidad productiva
La expansión de Fénix 1B incorpora una capacidad adicional de 10.000 toneladas anuales de LCE.
Fénix, que inició sus operaciones en 1997, fue la primera operación comercial de litio de Argentina. Con la ampliación, su capacidad nominal total se eleva a aproximadamente 40.000 toneladas anuales.
Por su parte, Sal de Vida constituye una nueva operación de carbonato de litio, ubicada a unos 60 kilómetros al noreste de Fénix.
El proyecto tiene como objetivo alcanzar una capacidad de producción de 15.000 toneladas anuales de LCE.
La combinación de ambas iniciativas amplía la escala industrial de Rio Tinto en Catamarca y fortalece su participación en el abastecimiento de litio destinado a los mercados internacionales.
Una oportunidad para los proveedores catamarqueños
Más allá del volumen de inversión, uno de los aspectos relevantes para la economía regional es la demanda que generan las operaciones mineras.
El funcionamiento de estos proyectos requiere servicios de transporte, logística, mantenimiento, ingeniería, insumos industriales, tecnología y distintas prestaciones especializadas.
Rio Tinto informó que prevé destinar alrededor del 70% de un programa de inversiones de aproximadamente USD 4.000 millones en Argentina a compras y contrataciones con proveedores locales.
Si ese objetivo se cumple, representaría alrededor de USD 2.800 millones en contrataciones vinculadas con su expansión en el país.
Sin embargo, esta proyección corresponde al conjunto del programa de inversiones de Rio Tinto en Argentina y no exclusivamente a los dos proyectos inaugurados en Catamarca.
Para las PyMEs de la provincia y del NOA, el desafío será ampliar su participación en la cadena de valor y desarrollar capacidades para responder a las necesidades de una industria en crecimiento.
Milei y Jalil participaron de la inauguración
La inauguración contó con la presencia del presidente Javier Milei, el gobernador Raúl Jalil y el máximo ejecutivo de Rio Tinto, Simon Trott.
Las autoridades recorrieron Fénix y participaron del acto junto con trabajadores, proveedores y representantes de las comunidades locales e indígenas.
Durante la actividad, Milei destacó la importancia de generar condiciones para la inversión minera, mientras que Jalil vinculó el crecimiento del sector con el empleo, la infraestructura y la diversificación de la economía provincial.
Por su parte, Simon Trott señaló que la puesta en marcha de Fénix 1B y Sal de Vida refleja la capacidad de ejecución de la empresa y el trabajo de sus equipos en Argentina.
Rio Tinto apuesta a ampliar su presencia en el NOA
Los proyectos inaugurados forman parte de una estrategia de crecimiento más amplia de Rio Tinto en Argentina.
La compañía cuenta con operaciones y desarrollos en Catamarca, Salta y Jujuy, entre los que se encuentra el proyecto Rincón, en territorio salteño.
A escala global, Rio Tinto tiene como objetivo alcanzar una capacidad anual de producción de 200.000 toneladas de carbonato de litio equivalente para 2028.
En este escenario, el Noroeste argentino ocupa un lugar relevante dentro de la expansión internacional de la empresa.
El desafío: convertir las inversiones en desarrollo regional
La inauguración de Fénix 1B y Sal de Vida representa una ampliación concreta de la capacidad productiva de litio en Catamarca.
Sin embargo, el impacto económico de largo plazo también dependerá de la capacidad de incorporar proveedores regionales, generar empleo y desarrollar servicios asociados a las operaciones.
La etapa de construcción dio paso al incremento gradual de la producción, por lo que las oportunidades comerciales también evolucionarán hacia las necesidades de funcionamiento, mantenimiento y abastecimiento permanente.
Con USD 1.400 millones invertidos y 25.000 toneladas anuales adicionales de capacidad proyectada, Catamarca fortalece su posición en la industria del litio. El próximo desafío será que esa expansión también se traduzca en más negocios para las empresas locales.
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