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Melisa Prevedello: la nueva generación que impulsa la evolución de una empresa familiar sin perder su esencia

Melisa Prevedello: la nueva generación que impulsa la evolución de una empresa familiar sin perder su esencia

Liderazgo, redes sociales y continuidad generacional en una de las empresas familiares más reconocidas de Catamarca

Hay empresas que crecen a partir de grandes transformaciones. Otras, en cambio, construyen su futuro sobre la continuidad de valores que atravesaron generaciones. En ese equilibrio entre tradición y renovación se encuentra hoy Melisa Prevedello, integrante de la segunda generación de una de las firmas más reconocidas del sector de la construcción en Catamarca.

Su historia dentro de la empresa comenzó mucho antes de ocupar un escritorio en el área administrativa. Creció viendo el movimiento del negocio familiar, pero fue recién al finalizar la secundaria cuando decidió que su futuro estaba allí.

“Quería estudiar abogacía, pero me di cuenta de que no era lo mío. Sentí que mi lugar estaba en la empresa y que eso era lo que realmente me gustaba”, recuerda.

Su incorporación estuvo lejos de los atajos que muchas veces se asocian a las empresas familiares. Comenzó como vendedora, pasó por caja, control de mercadería y distintas tareas operativas antes de llegar a acompañar a su padre en la gestión diaria del negocio.

Ese recorrido le permitió conocer cada engranaje de la organización y entender una filosofía empresarial que sigue considerando vigente.

“Todavía me falta muchísimo por aprender. Mi papá sabe un montón y hay que seguir aprovechando todo ese conocimiento”, afirma.

Actualmente participa en la administración general, la relación con proveedores y la gestión financiera, aunque evita presentarse como la persona que llegó a modificar el rumbo de la compañía.

Por el contrario, sostiene que las decisiones continúan tomándose en equipo junto a su padre y a Martín, colaborador histórico de la firma.

“Seguimos la misma escuela. Todo lo que hacemos está basado en los valores y la forma de trabajar que él construyó durante años”, explica.

La apuesta por una comunicación más cercana

Si hay un aspecto donde Melisa logró imprimir una mirada propia fue en la estrategia digital de la empresa.

Mientras muchos negocios tradicionales todavía observan con cautela el impacto de las redes sociales, ella entendió que la comunicación comercial había cambiado y que las empresas del sector construcción también debían adaptarse.

La empresa ya contaba con presencia digital, pero fue Melisa quien impulsó una estrategia más cercana y auténtica, convirtiéndose ella misma en la cara visible de los contenidos.

“El tema de aparecer en los videos fue idea mía. Tenía miedo de preguntarle a mi papá porque es de la vieja escuela, pero entendía que había que adaptarse”, cuenta entre risas.

La apuesta funcionó.

Las publicaciones comenzaron a generar interacción, consultas y un vínculo más cercano con los clientes. Incluso cuando dejó de grabar durante algunas semanas, comenzaron a llegar mensajes preguntando cuándo volverían los videos.

Para Melisa, la explicación es simple: hoy las redes sociales son también una herramienta de ventas.

“Hay productos que tal vez no tienen tanta salida y gracias a los videos logramos mostrarlos, hacerlos rotar y generar interés”, explica.

Mantener antes que expandirse

En una época donde muchas empresas persiguen el crecimiento permanente como único indicador de éxito, la visión de Melisa parece ir por otro camino.

Su prioridad no es abrir nuevas sucursales ni multiplicar estructuras, sino consolidar lo construido.

“Para mí ya es un montón. Un comercio requiere estar cien por ciento abocado”, sostiene.

Actualmente la empresa emplea a unas 65 personas, una responsabilidad que ella interpreta más allá de los números.

“Son 65 familias”, resume.

Esa mirada también explica la prudencia con la que analizan cada paso futuro. Aunque cuentan con un predio sobre Ruta 38 que podría convertirse en un centro mayorista, la expansión se evalúa con cautela.

La razón está ligada a una enseñanza que recibió desde chica.

“Mi papá siempre me dijo que si no está el dueño, no funciona nada. Por eso tratamos de estar presentes todos los días”.

Construir identidad

Quizás uno de los proyectos que mejor representa la visión de Melisa para el futuro no tenga relación directa con las ventas.

Entre sus ideas aparece la intención de incorporar elementos que cuenten la historia familiar y fortalezcan la identidad de la empresa. Desde exhibir el histórico Renault 18 de competición de su padre hasta generar espacios con fotografías vinculadas al rally, una pasión que forma parte de la historia familiar.

“A la gente le gusta mirar, descubrir historias. Eso también forma parte de lo que somos”, sostiene.

Lejos de plantear una ruptura con el pasado, Melisa Prevedello representa a una nueva generación de empresarios del NOA que entiende que la evolución de una empresa familiar no siempre pasa por cambiarlo todo.

A veces consiste en conservar aquello que funciona, incorporar nuevas herramientas, aprovechar el potencial de la comunicación digital y preparar el camino para que la historia continúe.

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