La brecha de precios entre el productor y el consumidor volvió a evidenciarse en el mercado de alimentos durante febrero: los productos agropecuarios se encarecieron en promedio 3,76 veces desde el campo hasta la góndola, según el último informe del Indicador de Precios en Origen y Destino (IPOD).
Esto significa que por cada $1 que recibió el productor, el consumidor pagó $3,76 en el punto de venta, reflejando la diferencia existente a lo largo de la cadena de comercialización.
Qué pasó con la brecha de precios
En términos interanuales, la brecha mostró una leve mejora, con una caída del 1% respecto al mismo período del año anterior. En paralelo, la participación del productor en el precio final alcanzó el 25,4%, con un leve incremento frente al mes previo.
A pesar de esta mejora, el dato refleja que solo uno de cada cuatro pesos del precio final queda en manos del productor, mientras que el resto se distribuye en logística, intermediación, comercialización e impuestos.
Los alimentos con mayor y menor diferencia de precios
El informe también detalla cuáles fueron los productos con mayor y menor distancia entre origen y destino:
🔺 Mayores brechas:
- Calabaza: 12,3 veces
- Limón: 11,3 veces
- Mandarina: 10,7 veces
🔻 Menores brechas:
- Frutilla: 1,3 veces
- Huevos: 2,3 veces
- Pollo: 2,4 veces
Estos datos reflejan cómo la estacionalidad, la oferta disponible y la logística impactan directamente en la formación de precios.
Qué pasó con los precios al productor
En febrero, los precios en origen mostraron una fuerte variación interanual, con una suba del 51,9%, mientras que en los últimos 12 meses acumularon una mejora del 17,6%.
Entre los aumentos más significativos se destacaron:
- Naranja: +215%
- Zapallito: +132%
- Berenjena: +45,1%
- Pimiento: +43,2%
En el caso de la naranja, el incremento estuvo vinculado a una menor oferta por cambio de temporada, uno de los factores que más inciden en la volatilidad de precios en productos frescos.
Un dato clave para la economía y los negocios
Más allá del número puntual, la brecha IPOD sigue siendo un indicador clave para entender:
- la eficiencia de las cadenas de comercialización,
- el impacto de los costos logísticos,
- y las oportunidades de mejora en los sistemas de distribución.
En un contexto económico donde el consumo sigue ajustado, la diferencia entre el precio en origen y destino continúa siendo un factor central para el análisis de costos, márgenes y competitividad en el sector alimenticio.
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